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Encarcelan a profesor de la Universidad de Carabobo por opinar

  • El estudio de escenarios políticos valió para que el servicio de inteligencia de Nicolás Maduro sumara otro nombre a la lista de perseguidos

  • Ahora las intimidaciones no son solamente contra medios o instituciones, sino contra ciudadanos

Luis Alejandro Borrero | IPYS Venezuela
Santiago Guevara no predice el futuro. Quizá no vio llegar la cárcel a sus 65 años. Su especialidad es la prospectiva: el estudio científico que, a base de variables políticas, económicas y sociales, elabora análisis sobre el desempeño de los países. El economista de la Universidad de Carabobo (UC) —centro, a 134 kilómetros de Caracas— fue profesor por 25 años y tenía 17 jubilado cuando funcionarios de la inteligencia militar de Nicolás Maduro llegaron a la puerta de su residencia.

Profesor Santiago Guevara. Foto cortesía Prodavinci

El profesor fue detenido la tarde del 21 de febrero. No había orden de aprehensión, sino de allanamiento. Allí comienzan las irregularidades del proceso. Integrantes de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) habrían notificado que tenía una citación para ir a rendir declaraciones en la sede del organismo militar. Guevara aceptó y colaboró en todo momento, cuenta a IPYS Venezuela su abogado, Kelvi Zambrano. Pero  Han pasado 14 días y el académico sigue preso.

El jueves 23 de febrero, a través de una corte marcial en el tribunal militar primero de Control en Fuerte Tiuna, Guevara fue imputado de los delitos de traición a la patria e instigación a la rebelión. Que siendo un civil fuera procesado como un oficial es una irregularidad jurídica y que demostró el abuso en el caso, denunció Pablo Aure, secretario de la UC y abogado constitucionalista.

La residencia del profesor fue allanada. Se incautaron las principales herramientas por las que el Gobierno terminaría acusándolo: su computadora portátil y su tableta. Son sus ideas la principal incomodidad, apunta su amigo, colega y vicerrector administrativo de la UC, José Ángel Ferreira. Además se le acusa de haber sostenido reuniones con militares retirados. “Pero él nunca se reunió con nadie, ese encuentro no existió. Ese es un punto a favor en su defensa”.

Guevara había dedicado su obra reciente al estudio de un gobierno de transición. Evaluó cómo sería la Venezuela ‘poschavista’ con una hipotética salida de Nicolás Maduro de la presidencia. Así, realizó proyecciones del ejercicio del poder de personas y líderes de oposición como Henrique Capriles, María Corina Machado, entre otros. La especialidad del catedrático y economista era también la elaboración de propuestas.

La comunidad universitaria está consternada por la detención del profesor en la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) en Boleíta, Caracas. Rectores, profesores, alumnos e integrantes de la sociedad civil exigen su liberación desde el momento de la aprehensión, pues lo consideran un hombre de trayectoria intachable, que solo proponía ideas para el mejoramiento de la sociedad. Jessy Divo, rectora de la UC, así como Cecilia García Arocha, su homóloga de la Universidad Central de Venezuela, se han confesado consternadas por la retaliación en contra de Guevara: alguien que pertenece a las aulas y a su estudio desde donde escribe, no a los calabozos de un gobierno al que se opuso con ideas, no fusiles.

Luis Almagro, secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA) se pronunció el 25 de febrero a favor de la liberación de Guevara. Exigió “Libertad Ya” para quien sufre de tres patologías: hipertensión arterial, escoliosis en la columna vertebral y problemas de hígado y colon. Su abogado dice que por fortuna ha sido tratado con decoro por los funcionarios de la inteligencia venezolana: le han permitido que tome sus medicinas, tenga acceso a ropa y baño. Pero son tratos mínimos. “Las condiciones de salud de mi defendido son susceptibles a episodios de estrés. En una crisis tendría que ser trasladado desde el Sebin a un hospital porque allí no hay cómo atenderlo”, subrayó Zambrano.

Informes médicos podrían detallar que el profesor necesita estar en su casa. Por eso la defensa está esperando que se recauden todos los documentos científicos y los historiales de las visitas a varias clínicas que hizo Guevara estando libre. La estrategia de la defensa es pedir una medida humanitaria para que se cambie el sitio de reclusión.

Guevara escribe todos los días. “Es su distracción”, matiza Ferreira, su entrañable amigo e incluso compadre. El también profesor dijo que la prisión a la que someten al economista es una tortura psicológica, pues lo privan de su principal actividad. Es algo que a su edad podría tener serias consecuencias.

El Boletín, un diario español en el que Guevara publicaba sus artículos con periodicidad, ha rechazado la aprehensión del profesor, que constituye una arremetida contra la libertad de expresión y los principios de pluralidad de los gobiernos democráticos.

“El profesor, hoy privado de libertad, tiene 40 años de trayectoria que le dan licencia para criticar, dar alternativas o soluciones a una situación específica”, señala la última oración de un comunicado que el 6 de marzo hizo público la Asociación Venezolana de Rectores Universitarios (Averu). En una sesión desde el Consejo Universitario de la UC, los dirigentes de las universidades autónomas del país exigieron la libertad de Guevara.

Las detenciones arbitrarias con fines intimidatorios, así como las presiones directas o indirectas, para silenciar la labor de los comunicadores sociales violan los derechos fundamentales de las personas y coarta severamente la libertad de expresión, de acuerdo con los principios 9 y 13 de la Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión de la Organización de Estados Americanos.

Los funcionarios públicos se encuentran expuestos a un mayor escrutinio por parte de la sociedad. El principio 11 de esta declaración establece que las leyes que penalizan la expresión que pueda considerarse ofensiva, dirigida a los funcionarios públicos, atentan contra la libertad de expresión y el derecho a la información.

IPYS Venezuela registró dos detenciones arbitrarias durante 2015, luego de la difusión de opiniones e informaciones vinculadas a denuncias sobre el sector electrónico y licorero en el país.

Se hará seguimiento.

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