Corre el segundo semestre del año y aún no llegan las vacunas contra el VPH al sistema público de salud
Delia Sánchez – 12/09/23
Corre el segundo semestre del año y aún no llegan las vacunas contra el VPH al sistema público de salud
Los casos de cáncer de cuello uterino, asociados al VPH, están en aumento, siendo esta enfermedad la segunda causa de mortalidad femenina en Venezuela
Han transcurridos casi 10 años desde que el Ejecutivo Nacional autorizó la adquisición y distribución de la vacuna contra el Virus de Papiloma Humano (VPH). Pero fue en enero de este año, que se informó a través de una nota de prensa de la Dirección General de Programas de Salud (Dgps) del Ministerio de Salud, la adquisición de las dosis y que la inmunización iniciaría el segundo trimestre del año.
Ya se acerca el último trimestre del año y aún no llegan las dosis a los hospitales públicos, mientras Venezuela sigue sumando casos de mujeres afectadas por este virus, relacionado con el 99 % de los casos de cáncer de cuello uterino, segunda causa de muerte oncológica en el país.
La inmunización generalizada contra el VPH podría reducir el impacto del cáncer de cuello del útero y otros cánceres asociados a la infección, si se recibe entre los 9 y 14 años de edad (para niños y niñas), o antes de que las mujeres se expongan a la enfermedad a través del contacto sexual.
En un país donde se estima que la actividad sexual se inicia a partir de los 9 años de edad, el hecho de que la población infanto-juvenil no haya sido protegida, constituyen una violación del derecho a la salud y a la vida por parte del Estado Venezolano.
Tal como lo establece la Constitución Nacional en su artículo 83, “la salud es un derecho social fundamental, obligación del Estado que lo garantizará como parte del derecho a la vida. El Estado promoverá y desarrollará políticas orientadas a elevar la calidad de vida, el bienestar colectivo y el acceso a los servicios”.
Dentro de estas políticas públicas en el ámbito de la salud, se incluye el Plan Ampliado de Vacunación (PAI), que hasta la fecha no ha incluido la aplicación de la primera dosis de la vacuna contra el VPH.
Esta falla en el programa, hace más vulnerable a los niños y niñas y adolescentes frente a una infección, muchas veces asintomática, que puede producir lesiones malignas en la boca y garganta (orofaríngeo), en el ano, en el cuello uterino y en el pene.
De acuerdo al Instituto Nacional de Cáncer de Estados Unidos, después de 10 años de vacunarse, las mujeres aún están protegidas contra los dos tipos de VPH (16 y 18).
Sin embargo, ya han transcurrido 17 años desde que se creó la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano (VPH) que ha sido adquirida por los gobiernos de aproximadamente 120 países hasta la fecha, pero Venezuela sigue en deuda con su aplicación masiva, a pesar de las altas cifras de muertes por cáncer uterino.
El informe anual “El Estado Mundial de la Infancia 2023”, publicado por la Unicef, contempla una sección denominada “La salud de las adolescentes: el VPH en el punto de mira”, el cual cita que la Organización Mundial de la Salud (OMS) refiere que “más del 95 % de los casos de cáncer de cuello uterino están causados por el Virus del Papiloma Humano (VPH), que se transmite sexualmente”, y por el contacto piel a piel durante el sexo.
Asimismo, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) estima que cada año se diagnostica cáncer de cuello uterino a más de 56 mil mujeres y, al menos, 28 mil mueren por esta causa en América Latina y el Caribe.
Opacidad en Venezuela
Conocer las estadísticas oficiales de la incidencia del cáncer de cuello uterino en Venezuela es una tarea titánica para cualquier persona, dada la desinformación por parte de las autoridades sanitarias nacionales que el año 2014 dejaron de emitir el Boletín Epidemiológico mensual.
Para pasar las barreras de la opacidad, organizaciones no gubernamentales con incidencia en el tema de la salud han hecho documentaciones y registros, una de ellas la Sociedad Anticancerosa de Venezuela (SAV), institución que reveló que en el 2021 se registraron 5.293 casos y se produjeron 1.945 muertes por cáncer de cuello uterino en Venezuela, donde los grupos etarios más afectados oscilan entre los 35 a 44 años, etapa productiva de la mujer, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En busca de actualizar estos indicadores, la doctora Irama Baloa, gerente de las Clínicas Móviles de la Sociedad Anticancerosa y coordinadora médica del Servicio de Atención Integral del Centro de Estudios de Derechos Sexuales y Reproductivos (Cedesex) localizado en Caracas, aseguró que la prevalencia de casos de VPH atendidos a través de este servicio “se ubica actualmente entre el 60 % y 80 % de pacientes atendidas, en su mayoría con edades comprendidas entre los 25 y 30 años”.
En el ámbito de las Clínicas Móviles de la SAV a su cargo, indicó que durante el primer semestre del año en curso se han atendido 768 pacientes, de los cuales 48 % ha presentado lesiones premalignas de cuello uterino asociadas a VPH.
Por su parte, Ítala Alvarado, gineco obstetra del Centro Valenciano de Esterilidad y Fertilidad (Cevalfes) en Carabobo, manifestó que “no tenemos estadísticas desde hace muchísimos años relacionadas con nuestra salud ni con el Virus del Papiloma Humano ni con ninguna otra patología. Si puedo decir que en mi consulta ha habido un repunte importante de pacientes con esta enfermedad durante los últimos dos años y medio”.
Leslie Hernández Lías, ginecóloga de la Unidad de Salud Integral y Medicina Antivejez, explicó que la información sobre las estadísticas reales “está dispersa porque cada médico privado maneja sus propias cifras”, incluyendo pediatras y coloproctólogos que también atienden pacientes con lesiones con VPH, dado el aumento en la prevalencia de casos.
No obstante, Hernández se refirió a las estadísticas informadas por el Sistema Nacional de Epidemiología el año pasado: de cada 10 pacientes 3 tienen VPH. “Pero, considero que la proporción debe ser mayor, porque después de que terminó el confinamiento social obligado durante la pandemia, hubo un incremento de personas contagiadas por este virus de transmisión sexual”.
Coincidió además en que este repunte no se ha logrado contrarrestar debido a la inexistencia de inmunizaciones contra el VPH dentro del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI), contrario a lo prometido por el Gobierno Nacional.
Hasta $1000 puede costar en privados
Consultada sobre la disponibilidad de la vacuna en la red sanitaria pública, la doctora Ítala Alvarado (Cevalfes), informó que “hasta ahora, no tenemos las vacunas en los centros públicos, pero sí en centros privados, donde trabajamos de la mano con las empresas que venden la vacuna y las trasladan hasta el consultorio para pacientes que la deseen”.
En una primera fase, esta vacuna debe ponerse prioritariamente a los niños y niñas entre los 9 y 14 años de edad, como parte del esquema básico de inmunizaciones. Se trata de tres dosis, con un período de dos meses entre la primera y la segunda, y de seis meses entre la segunda y la tercera. No obstante, destacó que colocarse la vacuna no significa que la paciente está cubierta al 100 % del contagio de VPH, porque existen más de 150 cepas de este virus que puede adquirir a lo largo de su vida sexual.
Precisó que en el país existen dos tipos: Gardasil 4 que cubre las cepas 6, 11, 16 y 18 (las dos últimas cubren el 70 % del origen o de la causa del cáncer de cuello uterino), y la Gardasil 9 que protege contra las cepas 6, 11, 16, 18, 31, 33, 45, 52 y 58. “Entre ambas vacunas, hay una diferencia de precio importante porque una cubre más cepas que la otra”, aclaró Alvarado.
Respecto a los costos que se manejan en consultas privadas, informó que son aproximadamente $90 por dosis de Gardasil 4 y entre 180 o 200 dólares la dosis de Gardasil 9.
Sobre la demanda en el ámbito privado, Alvarado expresó que ha sido muy bien recibida y que sus pacientes “quisieran tenerla más cercana, porque no todo el mundo dispone de $600 para ponerse las tres dosis, ya que después de que te pones la primera, tienes que cumplir con el tratamiento completo”.
Con relación al conocimiento de la población en general sobre su existencia la doctora Irama Baloa, de la Sociedad Anticancerosa de Venezuela, señaló que sí hay información de que la vacuna está disponible en centros privados y que cada dosis cuesta entre 250 y 300 dólares. “Eso implicaría una inversión entre 750 y 1.000 dólares, que no cualquiera tiene la capacidad de pagar”, destacó.
ONG se suman a vacunación
“Esas niñas y niños que no han recibido la vacuna, aprobada desde el 2014 por el Instituto de Higiene Dr. Rafael Rangel, se exponen al virus y pueden convertirse en víctimas de cáncer de cuello uterino dentro de unos años. Esa población es responsabilidad del Estado Venezolano”, dijo Luisa Rodríguez Táriba, presidenta de la Red Sinergia que agrupa a organizaciones de la sociedad civil venezolana.
Ante la deuda sanitaria del Ejecutivo Nacional con la población expuesta al VPH, indicó que la Fundación de Lucha Contra el Cáncer de Mama de Venezuela (Funcamama) en Carabobo, gestionó un lote de 3 mil dosis de Gardasil 4, mediante lo recaudado en la Caminata 2022.
Con ese aporte se pudo hacer la 1ra. Jornada de Vacunación contra el VPH en Valencia el 8 de julio de 2022, sumando hasta ahora una decena de eventos para inmunizar. La última se efectuó el pasado 2 de septiembre, en alianza con Red Vital, tanto en Valencia como en Caracas, informó Rodríguez Táriba, quien también es presidenta de Funcamama y activista por los Derechos Humanos.
En esas jornadas se aplicaron a mujeres, niñas, niños y adolescentes Gardasil 4 y Gardasil 9 de Msd-Merck de calidad comprobada y al menor costo del mercado.
Exigir derecho a la vacunación
Rodríguez Táriba advirtió que en Venezuela se evidencia la falta de interés por parte del Ejecutivo Nacional por vacunar a la población, ya que aun cuando autorizaron los fondos para adquirir las vacunas a través de la OPS, todavía no han llegado a la red de salud pública, lo que ha creado una expectativa muy grande dentro de la población que sigue sin una respuesta efectiva.
En tal sentido, instó a que tanto hombres como mujeres, deben exigir su vacuna por ellos y por las próximas generaciones. “El derecho a la vida es un derecho constitucional porque la Carta Magna dice que el Estado Venezolano tiene que velar por la calidad de vida de sus ciudadanos y es su derecho a vivir libre de enfermedades”, puntualizó.