Maestras en Lara vencen obstáculos y trabajan con vocación

Mujeres se dedican a enseñar y acompañar a niños, niñas y adolescentes, a pesar de las trabas que puedan tener el camino

23 de junio 2022

Una tiza, un marcador o incluso un lapicero, son herramientas para la pedagogía que se deben garantizar a las maestras y maestros para ejecutar su labor de manera óptima. En la práctica,  además de no tener los recursos materiales para hacer su trabajo, reciben sueldos bajos y tienen dificultad en el transporte.

Así es la historia que enfrenta Brenda Sánchez, quien tiene 15 años dedicada a la educación. Hoy trabaja en el liceo Quebrada Arriba del municipio Crespo, estado Lara y señala cuánto ha cambiado la situación con los años. “En ese tiempo (2007) nos daban todo, nos dotaban de libros cada año, había muchas herramientas para poder trabajar, pero hoy ya no es así”, dice con un tono de voz suave. Para ella, es fundamental tener vocación si se desea seguir el camino de la docencia.

Sánchez asegura que ante las carencias y dificultades, las mujeres que trabajan tanto en la educación pública, como en la subvencionada, que se trata de escuelas públicas pero reciben un subsidio del Estado, y la privada, buscan estrategias para no abandonar y seguir. “Yo doy informática y es muy difícil hacerlo en una zona rural. Evitamos pedir colaboración a los padres porque sabemos su situación y trabajamos con las uñas, pero con amor”, señala. La conexión a internet y las computadoras están desactualizadas, además los cortes de energía eléctrica que en ocasiones son en horario de clases por más de dos horas, pero se las ingenia para avanzar con libros y lo que tenga a la mano.

La profesora Sánchez  solo asiste una vez a la semana al liceo y como vive en Santa Rosa, municipio Iribarren necesita más de 40 minutos para llegar en transporte público. El pasaje para ir y venir son 5 dólares y su sueldo solo le alcanzaría para asistir 16 veces por mes. Sin embargo, las ganas de seguir compartiendo con la educación son mayores, quizá porque viene de una familia donde son educadores y tiene ejemplos a seguir. De acuerdo a la tabla salarial en Venezuela, un mes de trabajo equivale a 439.77 bolívares la categoría I y 600.89 bolívares si está en la categoría VI, cuya cifra no engloba bonos ni profesionalizaciones.

El Observatorio de Educación de Fundaredes alerta en su informe de educación 2022 que se debe garantizar a las maestras, condiciones de vida dignas y acordes a la alta misión social que deben ejecutar. Pero en el estado Lara y en el resto del país, la situación está muy lejos de ser así.

Luisa Pernalete, educadora y coordinadora del Centro de Formación e Investigación de Fe y Alegría, además de defensora de los Derechos Humanos precisa la importancia que tienen las maestras en las instituciones educativas y lo que hacen para seguir con su labor. “se trata de vocación y a pesar que subsidian al Ministerio, buscan la manera para continuar”. De acuerdo a la tabla salarial en Venezuela, un mes de trabajo equivale a 439.77 bolívares la categoría I y 600.89 bolívares si está en la categoría VI, cuya cifra no engloba bonos ni profesionalizaciones.

A pesar del bajo salario, Gary Rodríguez, maestra de una institución educativa al este de Barquisimeto, municipio Iribarren, trabaja desde hace 5 años con más de 25 estudiantes de los siete años en adelante. Ella ejerce su carrera “con mucha dedicación y empeño» le motiva saber que tiene la capacidad y responsabilidad  de ayudar y guiar a los jóvenes del país

Una de las estrategias que utiliza para su trabajo es el optimismo siempre busca motivar a los estudiantes y no estancarse en las carencias.

En Lara, de acuerdo a información aportada por la Zona Educativa en medios de comunicación, suman 2055 instituciones educativas entre públicas, privadas y subvencionadas; cuyas carencias según organizaciones sindicales y denuncias realizadas en los medios de comunicación locales, entre un 85% y 90% presentan deterioro, afectando el desempeño de las maestras. 

Hay una gran cantidad de instituciones educativas que  recurren a organizaciones no gubernamentales para solventar algunos problemas, pero también hay maestras que desde su propio bolsillo intentan solventar algunas carencias.

En este caso las profesoras ayudan con las carencias de agua, alumbrado; buscan apoyo con la misma comunidad y exigen sus derechos para seguir trabajando. La idea de la mayoría de ellas es no abandonar el salón de clase, porque saben que de ahí se forma la generación de relevo.

Ayuda fundamental

Luisa Pernalete recalcó que ellos en Fe y Alegría también buscan el empoderamiento, no solo de las maestras, sino también de las madres, que son una pieza clave dentro de la educación, incluso muchas de ellas a través del programa “Madres promotoras de paz” han logrado que hagan un cambio en la escuela y en la sociedad.

Uno de los aspectos que considera de gran importancia la profesora Pernelate es que las profesionales reciban acompañamiento psicoafectivo. En su opinión, ellas deben preguntar lo que les sucede a sus compañeras, acompañarse y valorar su trabajo. De esta manera, las maestras no sentirán la soledad y tendrán presente el rol que cumplen en la sociedad.