Constructoras de Paz despliegan red de apoyo en Táchira

Por Rosalinda Hernández C

Ante la difícil situación de emergencia que atraviesa el país, las activistas de la Red de Mujeres Constructoras de Paz en el estado Táchira se han desplegado de manera solidaria en diversos municipios, centros de acopio y universidades de la región para canalizar ayuda humanitaria directa a los afectados.

Bajo la premisa de que «la unión y la solidaridad ciudadana salvan vidas», las defensoras y voluntarias coordinan esfuerzos logísticos, recolección de insumos prioritarios y apoyo psicosocial para acompañar a las familias damnificadas.
Zuleika Meneses, apoyo nacional de la Red de Mujeres Constructoras de Paz en la entidad, destacó la resiliencia y el compromiso de la sociedad civil venezolana en medio de la adversidad.

«Los venezolanos hemos demostrado realmente de qué estamos hechos, aportando granitos de arena desde cualquier parte del mundo. Desde quien donó un paquete de pan, un medicamento, hasta quienes con sus manos han apoyado en las labores de rescate. Hemos demostrado que cuando unificamos fuerzas podemos hacer mucho más».

Meneses enfatizó que la Red se mantiene activa en múltiples frentes en Táchira (incluyendo los municipios Cárdenas y Junín), articulando esfuerzos en la Universidad de los Andes (ULA), la Universidad del Táchira (UNET) y diversos espacios eclesiásticos.

Asimismo, aclaró la estrategia de distribución de la Red para garantizar la transparencia. «Todos estos insumos los estamos haciendo llegar directamente a personas específicas en albergues o a grupos de rescate aliados, no a centros de acopio generales del gobierno venezolano, asegurando que la ayuda llegue verdaderamente a manos de quienes lo necesitan en este momento».

Desde los puntos de acopio

Las activistas de la Red de Mujeres Constructoras de Paz en el trabajo voluntariado refleja el espíritu de servicio en las distintas localidades del estado.

Nubia Blanco, activista de la Red y secretaria de Cáritas Diocesana de la Basílica de Táriba (municipio Cárdenas), informó sobre el despliegue que inició en la plaza Sucre y que ahora se mantiene de forma permanente en el atrio del templo. «Estamos allí toda la semana, de 9:00 a.m. a 6:00 p.m., recibiendo los aportes que la ciudadanía desea enviar a nuestros hermanos vulnerables», señaló Blanco, al tiempo que destacó el trabajo articulado con Cáritas San Cristóbal.

Por su parte, la activista de la red y estudiante de la Universidad de Los Andes – Táchira, Maripaula Patiño, dijo que se sumó desde el primer día al voluntariado en su casa de estudios. «Se han llevado labores de recolección de insumos médicos, agua y comida no perecedera. Decidí salir de mi casa y ser voluntaria en la ULA Táchira porque cada familia, cada madre y cada niño nos necesita en medio de tanta incertidumbre y dolor«, expresó.

Foco en la infancia y la salud mental

Durante las jornadas de recolección, las activistas han hecho especial énfasis en la atención a los sectores más vulnerables: los niños, niñas y adolescentes. Desde el área de recepción de la ULA Táchira, se han recolectado juguetes, peluches, material didáctico y cuentos en buen estado, dijo Norvic Tovar.

«Buscamos devolverles una ilusión en medio de toda la catástrofe que están pasando. Su salud mental y su educación son lo más importante en este duro momento», explicó la activista de la Red de Mujeres Constructoras de Paz, recordando que las donaciones también incluyen insumos para las mascotas y animales afectados.

Desde la Red de Mujeres Constructoras de Paz recuerdan a la colectividad que los efectos de esta tragedia se extenderán en el tiempo, por lo que la asistencia no puede ser de una sola semana.

«Esta situación difícil llevará bastante tiempo y nuestros hermanos venezolanos necesitarán de todo el apoyo continuo. Invitamos a todos los tachirenses, y a los venezolanos en cualquier parte del mundo, a que no dejen de aportar y no abandonen a quienes hoy más nos necesitan», concluyó.