Empoderamiento femenino: otra vía para avanzar en la equidad de géneros
Un grupo de mujeres de los barrios 24 de Julio y Santa Rita de Acarigua, en Portuguesa, conoció a través de la Red de Mujeres Constructoras de Paz cómo fortalecerse. Dos talleres sobre paz y empoderamiento femenino, y una actividad terapéutica para la relajación y el bienestar, fueron la ocasión para el encuentro y disertar sobre la equidad de género.
Por Bianile Rivas – 11/07/23
¿Cómo podemos promover el empoderamiento de la mujer? Esa fue la interrogante que congregó a una decena de mujeres en los barrios 24 de Julio y Santa Rita, dos comunidades vulnerables de la zona sur de Acarigua Araure, en el estado Portuguesa. Ellas querían saber de dónde viene ese concepto y acudieron animadas a la convocatoria de la Red de Mujeres Constructoras de Paz.
María Teresa Piñero, activista de la red en la entidad, facilitó a este grupo de mujeres un taller de ocho horas académicas en dos jornadas separadas donde, además, se abrió espacio para reflexionar sobre cultura de paz, medios alternos de resolución pacífica de conflictos e importancia de la mujer en la construcción de la paz.
¿Qué implica exactamente este concepto?, preguntaba y respondía a la vez la facilitadora. “No es un concepto banal ni sacado de una caja sonora, como se le quiere hacer ver. El empoderamiento femenino está asociado a la lucha de las mujeres por la equidad y la justicia. Es gozar de los mismos derechos económicos y sociales que nuestros pares”.
Piñero, durante su exposición, coincidió con el manifiesto del Pacto Mundial de las Naciones Unidas: el empoderamiento femenino se refiere al aumento de la participación de las mujeres en los procesos de toma de decisiones y acceso al poder, con el objetivo de avanzar en la equidad entre géneros.
De acuerdo a lo reseñado en el portal pactomundial.org, el origen del empoderamiento femenino se remonta a la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer en Beijing (Pekín, 1995). “Se relaciona con los ejes de derechos humanos, salud sexual y reproductiva y educación, considerados fundamentales para el avance y el aumento de la participación de las mujeres a todos los niveles en la sociedad, también en el plano económico”.
Foto: María Teresa Piñero, facilitadora, durante el taller sobre paz y empoderamiento femenino en Acarigua, Portuguesa | Foto María Teresa Piñero
Piñero recordó la alianza que, en 2010, hizo el Pacto Mundial de Naciones Unidas con ONU Mujeres. De allí salió, dijo, el documento de los Principios para el Empoderamiento de las Mujeres, denominados WEPs, por sus siglas en inglés. Son siete mandatos que guían a los grupos de interés a promover la igualdad de género en el lugar de trabajo, el mercado y la comunidad.
En nuestros lugares de trabajo, las mujeres tenemos derecho a la igualdad de remuneración, la igualdad de oportunidades para el ascenso profesional, la licencia parental remunerada y la tolerancia cero al acoso sexual. Eso es empoderamiento y garantía de paz, señaló.
En la dinámica de trabajo, las asistentes compartieron sus testimonios basándose en el contexto de sus comunidades y realidades relacionadas con la paz y con el rol mediador que desempeñan en la cotidianidad, como elemento fundamental para la lucha por la equidad de género.
“Una escucha mucho hablar de empoderamiento femenino. El término está de moda en las redes sociales, y a mí se me figuraba que era algo así como andar bien vestida y maquillada. Pero ya descubrí que no es así, ahora lo veo más relacionado con el alcance de la igualdad de género tanto en la sociedad como en los puestos de trabajo, expuso Arlenis Landaeta Pérez, gerontóloga, de 47 años de edad, beneficiaria del taller.
Pero la actividad no fue solo estudio. Las participantes, cuyas edades estaban entre los 16 y 57 años, recibieron una jornada terapéutica – recreativa dictada también por Piñero, quien además es experta en mandalas y sanadora sistémica certificada.
Alcance de la red
La Red de Mujeres Constructoras de Paz realiza, desde septiembre de 2020 distintas actividades en la zona norte del estado Portuguesa, especialmente en las zonas vulnerables de los municipios Páez y Araure.
Destacan entre ellas cinco talleres presenciales sobre violencia basada en género (VBG). Estos fueron dictados en zonas vulnerables de los municipios Páez y Araure bajo la guía de las activistas María Teresa Piñero, Ángela Milagro Cáceres y Rosa Cristina Sánchez, en alianza con otras organizaciones de la sociedad civil. También, destaca la formación que a través de un programa de radio lidera en Acarigua la activista Francis Ranaletta.
La formación en comunidades vulnerables es una apuesta de la red. De igual manera se fomenta que las participantes se conviertan en agentes multiplicadores de lo aprendido tanto la base legal para protegerse de la VBG, como de las dinámicas aplicables en sus sectores para lograr el empoderamiento femenino y, de esa forma, generar el cambio en sus comunidades.
Foto: Grupo de mujeres del barrio Santa Rita, en Acarigua, conocieron sobre el empoderamiento femenino | Foto María Teresa Piñero.