Iraida Torres Rosales: “Llevamos nuestra voz y argumentos para derribar los muros que aún no han caído”

20/06/24

Las mujeres en el mundo han sido un pilar importante dentro de la sociedad y en su núcleo familiar. Han sido pioneras en muchos cambios que se han producido en la humanidad. Es importante destacar el sitial que se han ganado tras años de lucha ininterrumpida para ser aceptadas y tratadas con igualdad de género, contribuyendo a la transformación e industrialización del mundo. Con ello, han puesto un grano de arena para la transición hacia una nueva era industrializada. A partir de ese momento, la mujer se ha socavado profundamente para lograr la independencia y ser tomada en cuenta en la sociedad. 

De tal manera, la mujer ha sido partícipe de muchas transformaciones. Se ha empoderado para buscar una independencia social y económica que le permita trascender. Sin embargo, no ha sido nada fácil alcanzar ese sitial. Aún en pleno siglo XXI, vemos cómo la mujer sigue relegada de altos cargos, impidiéndole desenvolverse libremente debido al machismo que persiste. Por tal motivo, la mujer continúa en la lucha por lo que le pertenece, siendo parte fundamental de la sociedad y encargada de gestar y traer al mundo a seres humanos.

Es relevante destacar la importancia que ha tenido para mí pertenecer a la Red Mujeres Constructoras de Paz en Venezuela. A través de lo aprendido en esta organización, he llevado a cabo la lucha por pertenecer a una sociedad industrializada en plena evolución. Nuestro enfoque está en las grandes transformaciones, y aspiramos a ser partícipes de ellas. Llevamos nuestra voz y argumentos para derribar los muros que aún no han caído. Lo hacemos mediante talleres, mesas de trabajo, ponencias y foros, construyendo conocimiento y conciencia en las mujeres que nos escuchan. Les transmitimos la importancia de ser mujeres empoderadas, libres de pensamientos y acciones, para no seguir siendo víctimas pasivas sin rostro ni voz. 

Por consiguiente, sigo apostando y contribuyendo a la lucha. Busco que aquellas víctimas de maltrato físico, abuso psicológico y sexual tengan un sitial importante dentro de la sociedad. Deben ser libres de pensamiento y acción, capaces de transformar el mundo y hacer respetar sus derechos en cualquier lugar donde se encuentren. Es crucial seguir aportando mediante charlas, foros, simposios, debates y talleres en todos los espacios donde las mujeres puedan organizarse. Así, de manera efectiva, lograremos pertenecer de forma definitiva a un mundo en plena transformación, con igualdad de condiciones, y ser aceptadas por la sociedad en la que nos desenvolvemos.

En conclusión, defendamos nuestros derechos y llevemos la voz de solidaridad y acompañamiento a estas mujeres que viven en un encierro social, económico y moral. Juntas, lograremos el sitial que todos y todas nos merecemos.

Iraida Torres Rosales