Especial | Venezuela incomunicada: 100 horas de oscuridad informativa

El acceso a internet y a la información oficial de interés público ha resultado tan opaco como la penumbra misma que recubrió Venezuela con el apagón más prolongado y extendido de su historia contemporánea.

Matias DELACROIX / AFP)
Mariengracia Chirinos y Daniel Pabón | Equipo de corresponsales de IPYS Venezuela (Gregoria Díaz, Aragua; Dayrí Blanco, Carabobo; Luis Bazán, Portuguesa; José Leonardo Barreto, Anzoátegui; María Eugenia Díaz, Apure)

Un apagón en las comunicaciones ha tomado Venezuela y ha generado desinformación e incertidumbre por la escasez informativa en todos los estados del país, durante los últimos cuatro días. Las fallas de conectividad y en los servicios de internet y de telefonía fueron generalizadas en el ámbito nacional durante las 100 horas que distan entre las 4:50 de la tarde del jueves 7 hasta la noche del lunes 11 de marzo, cuando el Instituto Prensa y Sociedad de Venezuela (IPYS Venezuela) publica este balance.

Las fallas en las comunicaciones han sido consecuencia de un apagón que ha afectado al país y que, según fuentes parlamentarias y trabajadores del sector, ha sido la crisis de energía eléctrica de mayor duración e impacto en la historia de Venezuela.

La radio y la prensa también se vieron afectados por los apagones y a pesar de ello pocas emisoras hicieron esfuerzos para mantenerse al aire e informar a los ciudadanos. Las emisoras de radio del sistema de medios públicos estuvieron activas y utilizaron sus espacios para amplificar la retórica proselitista que justificaba una “guerra cibernética” que tenía el objetivo no solo de afectar el sistema eléctrico nacional sino también para desestabilizar la gestión de Nicolás Maduro. Mientras tanto, fueron escasas las versiones oficiales con razones técnicas que explicaran la dimensión de este problema.

El apagón nacional se produjo, presuntamente, por un incendio forestal que ocurrió en las líneas de transmisión de 765 kilovoltios y afectó “las tres líneas de 765 kilovoltios entre Guri y las subestaciones Malena y San Gerónimo B”, según la información publicada por El Pitazo y las denuncias confirmadas por Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional y encargado de la República.

Esta situación, que tuvo su mayor pico de intensidad entre el 7 y el 10 de marzo, produjo una interrupción de los servicios de internet, de acuerdo con los reportes realizado por Netblocks, un observatorio global que monitorea las interferencias a los derechos digitales. En estos cuatros días la electricidad fluctuó, entre suspensiones y restablecimientos, lo cual provocó que el servicio de internet también fuese intermitente en varios estados del país.

Entre el 7 y el 9 de marzo, 22 estados y la región capital estuvieron sin servicio eléctrico; esto produjo que cayera el índice de conectividad. Netblocks constató que el día 9 de marzo el 96 % de los usuarios de internet en Venezuela estuvo fuera de línea por la suspensión de la conectividad en las redes fijas, mientras que las móviles funcionaron con grandes intermitencias para la navegación en internet y también para los servicios de llamadas, según las informaciones que aportó la Red Nacional de Corresponsales de IPYS Venezuela. El sábado 10 empezó a ser restituida la electricidad en algunas ciudades de manera parcial, solo por algunas horas.

El más reciente balance de El Pitazo, del lunes 11 de marzo a las 8 de mañana, refería que 60 % del territorio nacional; esto es, 14 estados, contaban con electricidad, y en 10 de ellos el servicio era intermitente. A pesar de las mejoras eléctricas, para las 11 de la mañana de ese día, 74 % de los usuarios de internet continuaba desconectado, refirió Netblocks.

Este hecho de fallas y desconexión sostenida en las redes de telecomunicaciones en Venezuela ocurren en un lapso de 70 días que han sido de grandes restricciones para los derechos digitales en Venezuela.

Las evidencias levantadas por IPYS Venezuela, el Observatorio Abierto de Interferencia en Internet (OONI) y Netblocks refieren que entre el 1 de enero y el 11 de marzo de 2019, 25 sitios web se han sumado a la lista de portales bloqueados desde los servicios de internet privados y estatales, tanto de la red fija como móvil -entre ellos los de ABA de Cantv, Movilnet, Inter y Movistar-. Han sido afectados portales informativos y páginas con contenido político, también las plataformas de Twitter, Facebook, Instagram, YouTube, Periscope, Soundcloud, Wikipedia y Telegram, así como las herramientas de búsqueda, comunicación y edición de contenidos de Google y Bing. Varios de estos bloqueos han sido ejecutados por orden de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones.

Las prácticas de bloqueos, por las distintas operadoras, han sido ejecutadas unas de manera temporal -por lapsos breves- y otras de manera definitiva -que prohíben completamente- el acceso a contenidos de estas páginas. Estas teleoperadoras que gestionan las redes de internet en Venezuela comparten prácticas de bloqueos por DNS, HTTP e IP, en los que se han aumentado los niveles de censura y cierran, cada vez más, la posibilidad de que estas interferencias se puedan evadir, debido a que no solo afectan la infraestructura de conexión de estas plataformas con sus audiencias, sino que también afectan directamente los mecanismos de navegación de los usuarios.

Con estas fallas completan 40 las violaciones a los derechos digitales que ha reportado IPYS Venezuela entre el 1 de enero y el 11 de marzo de 2019. Esto significa más de la mitad de los incidentes reportados a lo largo de todo el año 2018, cuando se documentaron 73 hechos que obstaculizaron la libertad de expresión en internet en Venezuela.

Apagones en la radio

La crisis eléctrica también impactó a los medios radioeléctricos. Las 24 emisoras del Instituto Radiofónico Fe y Alegría (IRFA), que cubren todo el territorio nacional, fueron afectadas por los apagones. Héctor Escandell, subdirector de comunicación de este circuito comunitario, el de mayor cobertura en todo el país, enumeró por lo menos siete emisoras de esta red -en Distrito Capital, Anzoátegui, Apure, Guárico y Zulia- que lograron estar activas por espacios breves, cuando lograban tener servicio de electricidad o utilizar plantas eléctricas. La emisora principal de Caracas logró estar todo el día al aire el lunes 11 de marzo, luego de que el fin de semana solo pudiera estar al aire por lapsos cortos.

En un monitoreo por el dial de Caracas, realizado por IPYS Venezuela el domingo 10 de marzo, solo tres emisoras privadas informaban sobre el apagón a través de espacios noticiosos y de opinión.

FM Center, Radio Caracas Radio y Actualidad del Circuito Unión Radio ofrecían información, entre la 1:30 y las 4 de la tarde. Las emisoras del Circuito Unión Radio, uno de los de mayor alcance a escala nacional, se mantuvo en operativo especial desde el viernes 8 hasta el lunes 11 de marzo, solo con interrupciones parciales. Se conoció que esta estación pudo operar con una planta de generación eléctrica que funciona con el servicio de gas.

El recorrido por el espectro radial de Caracas también dejaba escuchar hasta siete emisoras que se unían al operativo especial del sistema de medios públicos, que depende del Ministerio de Comunicación e Información, para justificar el “sabotaje eléctrico” y argumentar una supuesta “guerra cibernética” en contra del gobierno nacional. Eran espacios de opinión que no ofrecían un balance de la afectación por estados ni el impacto social de la falla eléctrica que dejó el país a oscuras. Otras 13 de las 43 emisoras del espectro radiofónico de Caracas estaban operativas con música.

El mismo 10 de marzo, en Trujillo, quedó fuera del aire 102.5 FM, la única emisora de ese estado andino que estuvo activa con espacios de información durante el fin de semana. Sus directivos reportaron que fueron atacadas las instalaciones donde está localizada su antena de transmisión, en el cerro El Zamuro. Explicaron que lanzaron cuatro bombas molotov que destruyeron la planta eléctrica que mantenía a la emisora activa, durante el apagón que se mantenía hasta el lunes en esta región.

En el estado Bolívar la radio también estuvo desconectada, reportó Oscar Murillo, periodista radicado en Puerto Ordaz y director de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad Católica Andrés Bello en Guayana.

Rotativas sin corriente

La falla prolongada del servicio eléctrico también ha afectado a un ya menguado ecosistema de medios impresos. El diario El Universal, de circulación nacional, avisó que no pudo circular en versión impresa el sábado 9 de marzo. La Calle, único diario del estado industrial de Carabobo, quedó fuera de circulación desde el pasado viernes 8; el lunes 11 los trabajadores intentaban laborar con los datos de sus teléfonos celulares. El tabloide caraqueño 2001, que sí ha podido llegar a rotativa, circuló este lunes 11 con la portada entera dedicada a los efectos del “megaapagón”, como lo llaman.

Ante la consecuente caída del servicio de internet en el interior de Venezuela, corresponsales de medios nacionales se han visto impedidos de enviar reportes a Caracas. Periódicos regionales como La Nación, el principal y único de periodicidad diaria del estado Táchira, han sido editados sin la sección de noticias nacionales. Por ser fronteriza con Colombia, en esa entidad está limitado el acceso al gasoil, insumo fundamental para el funcionamiento de plantas eléctricas en televisoras, estaciones de radio y periódicos.

Silencio técnico

Durante las primeras 100 horas de la emergencia, entre las 5 de la tarde del jueves 7 y las 9 de la noche del lunes 11 de marzo de 2019, las autoridades de la estatal Corporación Eléctrica Nacional no convocaron a rueda de prensa con los medios de comunicación para explicar los motivos técnicos de la falla eléctrica.

La cuenta de Twitter de Corpoelec generó apenas cuatro tuits propios durante estos primeros cuatro días. La gran mayoría de mensajes, sin embargo, han sido retuits a información emitida por gobernadores oficialistas, el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y medios públicos.

Por su contenido, esos cuatro trinos tampoco ayudan a esclarecer el hecho: los dos primeros anunciaban un “sabotaje” en la generación en Guri, interpretado como “parte de la guerra eléctrica contra el Estado”. Los dos más recientes hasta el lunes ofrecieron recomendaciones para ayudar a estabilizar el servicio, como el de utilizar solo equipos prioritarios.

Ni un solo mensaje emitió la cuenta de Twitter del ministro de Energía Eléctrica, Luis Motta Domínguez, durante las primeras 100 horas de apagón nacional e inestabilidad en el servicio. Una sola vez, el mismo jueves 7 de marzo a las 6:10 de la tarde, el alto funcionario ofreció declaraciones de 2 minutos 30 segundos al canal del Estado, Venezolana de Televisión. Sin mayores detalles, estimó tres horas para la restitución del servicio.

Según el seguimiento realizado por IPYS Venezuela, desde el Ejecutivo, la vocería oficial ha recaído en el ministro de Comunicación e Información, Jorge Rodríguez; el titular de Defensa, Vladimir Padrino; el primer vicepresidente del gobernante Partido Socialista, Diosdado Cabello; y el gobernador del céntrico estado Miranda, Héctor Rodríguez (PSUV), entre otros. Mientras tanto, Juan Guaidó ha denunciado ante medios nacionales y extranjeros, así como por redes sociales, las consecuencias sociales y económicas de la crisis eléctrica.  En espacios radiales, también, los alcaldes de los municipios Chacao, Baruta y El Hatillo, que forman parte del Área Metropolitana de Caracas ofrecieron balances sobre la situación en sus jurisdicciones.

El mandatario Nicolás Maduro habló del tema durante una concentración el sábado 9 de marzo, casi 48 horas después del inicio del apagón nacional. En un video de redes sociales divulgado el domingo 10 ordenó a jefes de regiones y zonas de defensa integral, así como a los gobernadores, mantener informado al pueblo.

Militares y mandatarios regionales, en efecto, coinciden en una narrativa de carácter político que vincula el apagón con una agresión del imperialismo norteamericano contra toda la población. No tienen la competencia pública ni han emitido explicaciones de orden técnico sobre la falla, la manera exacta en la que habrían operado los por lo menos cinco anunciados “ataques cibernéticos” y “criminales” al sistema y los motivos por los cuales, 96 horas después, aún resultaba imposible estabilizar el servicio.

En su artículo 57 la Constitución nacional prohíbe la censura a los funcionarios públicos para dar cuenta de los asuntos bajo sus responsabilidades.

Restricciones continuas

Estos hechos dan cuenta de 14 casos de violaciones a la libertad de expresión y los derechos digitales que fueron reportados por IPYS Venezuela. Además de las restricciones en internet y en la operatividad de la radio y la televisión, hubo tres robos a periodistas y trabajadores de la prensa en Caracas y Carabobo.

El sábado 9 de marzo, colectivos robaron al equipo de El Pitazo, entre ellos a Daisy Galaviz,  Ronald Enrique y a sus motorizados, cuando cubrían la marcha convocada por el oficialismo en la avenida Libertador en Caracas. Les dijeron que eran de un medio “palangrista y guerrerista” y les quitaron chalecos de prensa y máscaras antigases. Ese mismo día le robaron el teléfono a Florantonia Singer, corresponsal de El País de España, cuando cubría el apagón en La Minas de Baruta en Caracas.

Otro hecho se registró en Carabobo, el domingo 10. Militares le robaron el teléfono a Heberlizeth González, corresponsal del portal Analítica en el estado Carabobo. También la apuntaron con un arma de fuego y la intimidaron cuando cubría hechos de conflicto en Valencia. El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa reportó un suceso similar el lunes 11: funcionarios de inteligencia policial apuntaron con arma de fuego a María Quintero, corresponsal de VPITV en el Zulia.

Llamado de atención

El relator especial de Naciones Unidas sobre libertad de opinión y de expresión, David Kaye, y el relator especial para libertad de expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Edison Lanza, manifestaron su “profunda alarma” por los mecanismos de censura y bloqueos de plataformas, redes sociales y medios de comunicación en línea, así como las serias restricciones de las coberturas periodísticas en Venezuela.

Los expertos llaman a las autoridades venezolanas a cesar las medidas de censura y bloqueo, en particular cuando son usadas en contra de medios independientes. “Además de tratarse de una violación flagrante del derecho internacional, esto afecta el derecho a recibir y difundir información de la población venezolana en un momento crítico de su vida como sociedad”, dijo Kaye, a través de un comunicado publicado en la web de la CIDH en pasado 8 de marzo.

“La idea de que el Estado puede presionar a los medios por el contenido editorial, bloquear el acceso a las plataformas y deportar a periodistas no es propia de una democracia con libertad de prensa”, estimó, por su parte, Lanza.

Los relatores especiales instan al gobierno de Nicolás Maduro a abstenerse de bloquear y filtrar excesivamente el contenido y limitar sus solicitudes de eliminación a casos reales de incitación, cumpliendo con los requisitos del artículo 19 (3) y el artículo 20 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y 13 de la Convención Interamericana de Derechos Humanos.

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