Balance IPYSve | Voces fuera del aire

  • IPYS Venezuela registró el cierre de seis emisoras y la suspensión de ocho programas informativos o de opinión entre enero y octubre de 2021.

  • La mayoría de los casos de censura a los medios radiales ocurrieron por decisiones arbitrarias y el principal victimario fue el Estado a través de funcionarios de la Conatel

  • Los actos de vandalismo afectaron a siete estaciones de radio, y los responsables de los robos y daños de equipos permanecen impunes

En los primeros 10 meses del año, las emisoras radiales y sus trabajadores se vieron afectados por los cierres arbitrarios y la suspensión de programas informativos, así como por los temporales ceses de transmisión causados por fallas del servicio eléctrico y los robos de equipos. Estos hechos representaron limitaciones informativas que dejan aún más desprovistas de datos de interés público a las localidades consideradas desiertos de noticias, donde las emisoras se ubican como uno de los únicos medios disponibles para los ciudadanos, según refiere el estudio Atlas del Silencio de IPYS Venezuela.

Con apoyo de la Red Nacional de Corresponsales, a lo largo de 2021 se registraron 34 casos en los que se vieron vulneradas al menos 41 estaciones radiales y nueve programas informativos o de opinión, ocho de ellos por cierre y uno, por censura interna. Los datos del monitoreo de esta organización demuestran que 17 de los episodios documentados fueron hechos de censura, otros 11 corresponden a agresiones y ataques a las emisoras, y seis fueron causados por fallas eléctricas o de infraestructura.

El deterioro deliberado o involuntario de la radio como medio de comunicación significa una violación del derecho a la información y a la libertad de expresión. En su mensaje con motivo de la décima celebración del Día Mundial de la Radio el 13 de febrero de 2021, la directora general de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), Audrey Azoulay, expresó, sobre la reafirmación del papel central de la radio: “Porque necesitamos más que nunca este medio de comunicación universal, humanista, portador de la libertad. Porque, sin la radio, el derecho a la información, la libertad de expresión y, con ella, las libertades fundamentales, se verían debilitados; también la diversidad cultural, ya que las radios comunitarias son las voces de quienes no tienen voz”.

Específicamente sobre el contexto nacional, el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés) señalaba en 2020 en su análisis sobre la radio en el país que este medio es crucial “para mantener informada a la población venezolana, particularmente en zonas remotas, pues muchos medios impresos se han visto obligados a cerrar, los bloqueos de la Internet se han vuelto más frecuentes, y los medios televisivos han sido blancos de la censura”.

Censura al aire

Entre enero y octubre de 2021, los mecanismos de censura empleados directa e indirectamente por el Estado venezolano y otros actores afectaron a siete emisoras y dejaron fuera del aire a ocho programas informativos o de opinión. Esto, además de coartar la difusión y el acceso a contenidos informativos, limita las labores y los derechos de los trabajadores de la radio.

El viernes 15 de octubre se reportaron al menos cinco programas informativos o de opinión suspendidos en dos estados, cuatro de ellos en Falcón y uno, en el Zulia.

La organización Espacio Público reportó el cierre de “La noticia en órbita”, un espacio informativo conducido por el periodista Julio Flores a través de la emisora Órbita 103.3 FM en Ciudad Ojeda, en la Costa Oriental del Lago, en el estado Zulia.

En Coro, en la región central del estado Falcón, suspendieron el programa “La opinión de los demás”, con la locutora Magalys Hassan, transmitido a través de Fiesta 105.6 FM. El viernes 15 a Hassan le informó el dueño de la emisora, Ramón Colina, que lo habían llamado desde la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), por lo cual tenía que presentarse el lunes 18 ante la sede principal de la Comisión, en Caracas, y que el espacio quedaba fuera del aire hasta que él regresara a la entidad.

Hassan relató a IPYS Venezuela que no volvió a recibir ningún tipo de información de parte de Colina hasta el miércoles 19, cuando se lo encontró, por coincidencia, en una reunión realizada en el Colegio Nacional de Periodistas (CNP), seccional Falcón, con motivo del cierre de varios programas radiales en la entidad. Allí, la explicación que el dueño de Fiesta 106.5 FM le ofreció a la locutora fue que, como no tenía la documentación de la Conatel “en regla”, prefería cerrar el programa de opinión. 

Sin embargo, de acuerdo con un comunicado a la opinión pública difundido por el CNP, seccional Falcón, el motivo expresado por Colina para remover el programa de Hassan de su emisora era que: “requería recuperar el espacio, más aún cuando el mismo pertenece a la parrilla de la emisora Radio Coro, y nuestra emisora facilitó su transmisión de manera temporal”.

La periodista no recibió ningún comunicado ni documento oficial de la Conatel, tampoco un aviso o llamado de atención. “La opinión de los demás” se transmitía a través de Fiesta 106.5 FM desde hacía un mes por problemas en el transmisor de Radio Coro 780 AM, productora del espacio y desde donde era emitido originalmente y salía al aire en cadena junto con la 106.5 FM de lunes a viernes de 6:00 a.m. a 8:00 a.m. De acuerdo con Hassan, se espera que se pueda solucionar el problema del equipo para volver a salir al aire por Radio Coro 780 AM.

Ramón Colina también es dueño de la emisora Clássica 107.3 FM, en Coro, por donde se transmitía “Dígalo ahí”, de corte informativo y de opinión, de lunes a viernes entre 12:00 p.m. y 1:00 p.m. con el periodista José Gregorio “Piojo” López, y que también fue suspendido de manera unilateral. Al igual que ocurrió con “La opinión de los demás”, Colina informó al locutor sobre la llamada de la Conatel y le notificó que su programa estaría fuera del aire hasta que regresara de la ciudad capital.

El lunes 18 de octubre, López llamó a Colina para preguntarle si podía salir al aire y este le dijo que no, que esperara. El miércoles 19 coincidieron y el director le dijo que la Conatel no le había ordenado suspender el programa y que la decisión se debía a que no había cumplido con las expectativas, puesto que “Dígalo ahí” era un espacio en periodo de prueba de un mes en Clássica 107.3 FM.

De acuerdo con el testimonio de López a IPYS Venezuela, el programa estaba bajo saboteo, porque los candidatos a las elecciones regionales del 21 de noviembre del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) no asistían cuando se les invitaba. Por otro lado, cuando los candidatos de oposición eran entrevistados, había cortes eléctricos en la estación.

Para López, la decisión de Colina responde a que los programas abiertos a llamadas de la comunidad resultan incómodos para el Gobierno y el director decidió cuidarse las espaldas.

En la estación FM Mundial 93.7, ubicada en Punto Fijo, principal ciudad de la Península de Paraguaná, fueron sacados del aire los programas de opinión “El Magazine Mundial”, transmitido de 4:40 a.m. a 7:00 a.m. y moderado por Pedro Colina Depool, que también estaba abierto a llamadas de la comunidad, y “A dos voces”, con Lourdes Sánchez y Néstor Landaeta de 7:00 a.m. a 8:00 a.m.

Posterior a la suspensión de estos espacios que se transmitían de lunes a viernes, se pudo constatar que en los horarios mencionados la estación dispuso programas musicales.

Sustituir los contenidos informativos o de opinión por entretenimiento parece haberse vuelto una medida común de los dueños y directivos de emisoras radiales para sobrevivir ante la censura, como ya reseñaba en 2020 el relato gráfico Bailando en la Oscuridad, publicado por IPYS Venezuela.

Si bien estos cinco casos de censura ocurrieron el mismo día en octubre, en un contexto próximo a las elecciones regionales del 21 de noviembre de 2021, esta organización también registró episodios previos en los que la presiones políticas o motivos injustificados causaron la salida del aire de espacios informativos.

El 11 de octubre el periodista y locutor Manuel Ramírez fue suspendido de Melquisedec 99.1 FM, donde se transmitía su programa radial “Despertó Amazonas”, en el estado Amazonas. De acuerdo con el director encargado de la radio, Jorge Aponte, la orden provino de la directiva, a cargo de Wilmer Carrasquel, quien se encontraba fuera del país. El locutor presume que se trata de una decisión política tomada en una “sala situacional” integrada por representantes de emisoras comunitarias y miembros del gobierno y que fiscaliza el espectro radial local.

Despertó Amazonas” volvió al aire con Ramírez el lunes 1 de noviembre. Carolina Azavache, corresponsal de IPYS Venezuela en el estado Amazonas, informó que la medida fue con la condición de que se removieran las frases del expresidente Hugo Chávez y del diputado a la Asamblea Nacional electa en diciembre de 2020 y vicepresidente del PSUV, Diosdado Cabello, que se utilizaban como separadores durante el programa. Se pudo conocer que dicha instrucción fue ordenada por el PSUV.

Dos meses antes, el 3 de agosto, el programa “Punto de Corte Radio”, del medio digital Punto de Corte, fue sacado de la parrilla de las emisoras Radio Fe y Alegría 1390 AM y 105.7 FM por orden de la Conatel. Según informó Johan Álvarez, periodista y conductor del espacio, el ente regulador ya había hecho dos llamados para retirar el programa, el 14 de junio y el 26 de julio, sin motivos sustentables.

En marzo, en horas de la noche del domingo 7 la periodista Alexandra Torres supo que su programa “Entérate” saldría de la parrilla de la emisora Oye 90.9 FM, ubicada en Villa del Rosario, en el estado Zulia. La conductora del espacio señaló que su expulsión de la emisora se debió a “presiones políticas a la directiva del medio”.

De forma similar ocurrió el 11 de enero en la región central, en el estado Vargas, cuando suspendieron “Las verdades de Miguel” de la estación Z 100.3 FM. Miguel Salazar, conductor del programa, adjudicó el acto de censura al entonces gobernador de la entidad, Jorge García Carneiro, y al coronel José Manuel Suárez Maldonado.

La censura no solamente va dirigida hacia locutores y los programas que conducen, sino que ha impactado a emisoras enteras, sacándolas del aire permanentemente. Con frecuencia el victimario principal suele ser el Estado a través de la Conatel.

Difusión inhabilitada

El viernes 15 de octubre en Guanare, estado Portuguesa, funcionarios de la Conatel decomisaron computadoras, micrófonos y equipos de transmisión de la emisora Genial 89.9 FM. También abrieron un procedimiento administrativo a la radio y a su director, Roberto Antonio Delgado. Se supo el 25 de octubre que el directivo apeló la decisión del ente regulador.

El 23 de septiembre, la Conatel confiscó el transmisor, el CPU principal y dos micrófonos esenciales para las actividades de Metrópolis 88.3 FM, en El Tigre, estado Anzoátegui, bajo el argumento de irregularidad en la documentación y frecuencia clandestina.

Un caso similar ocurrió el viernes 28 de mayo en Ocumare del Tuy, en el estado Miranda, cuando la Comisión decomisó los equipos de Zeta 103.5 FM. De acuerdo con una minuta de la Mancomunidad Policial de los Valles del Tuy, el cierre respondía al uso del espectro radioeléctrico sin autorización.

Julio César Marcano, director de la estación y ex alcalde chavista del municipio Lander, ya había denunciado que la actual administración de la alcaldía, al mando de Genkerve Tovar, pretendía cerrar la estación radial.

El viernes 19 de marzo una comisión de la Conatel incautó los equipos de la emisora comunitaria Aragua Mágica 88.1 FM, en Maracay, capital del estado Aragua, luego de un procedimiento que duró más de ocho horas. En esta oportunidad el ente alegó que la estación operaba sin concesión. Sin embargo, su director, Ricardo Barazarte, señaló que la propia Comisión había postergado dicho requerimiento desde hace 11 años cuando iniciaron sus operaciones.

Barazarte, quien es afecto al oficialismo, también señaló que en 2018 le “pidieron que le bajara dos al noticiero”.

Dos semanas antes, el 5 de marzo, funcionarios de la Conatel confiscaron todos los equipos de transmisión de Selecta 102.7 FM, en Machiques, estado Zulia. Los trabajadores del ente regulador se presentaron a medianoche en la sede de la emisora radial, alegaron que la documentación del medio “no estaba en regla” y procedieron a desmantelar los equipos técnicos.

Previamente, el 26 de febrero, un grupo de personas de la etnia Yukpa causó daños en la fachada de la estación al intentar entrar a la cabina de grabación de forma violenta mientras los políticos y diputados a la Asamblea Nacional electa en 2015, Julio Montoya y Juan Pablo Guanipa, se encontraban como invitados en un programa moderado por el periodista Freddy Alberto León. Varias ventanas resultaron rotas y las paredes frontales tuvieron daños tras el ataque.

Hacia la región centroccidental del país se registró la primera denuncia de cierre de una emisora durante 2021. En Coro, estado Falcón, un grupo de funcionarios de la Conatel y de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) apagaron el transmisor y sacaron del aire a Radio Vea 100.7 FM el 26 de febrero, luego de una visita que duró cerca de 10 horas. De acuerdo con Régulo López, propietario de la estación, el cese de transmisión se debió a retaliaciones políticas por unas declaraciones ofrecidas en un programa de opinión de la emisora.

Según declaraciones de López a El Pitazo, la comisión mixta levantó un acta que notificaba el cierre, pero sin incautar equipos radiales. 

La falta de respuestas por parte del Estado en el otorgamiento de frecuencias radioeléctricas representa una traba administrativa para las emisoras que se ha utilizado como mecanismo para cerrar espacios contrarios a los intereses del oficialismo. 

Adicionalmente, este silencio por parte de las autoridades está amparado por la Ley Orgánica de Telecomunicaciones que establece, en el artículo 31, que si las autoridades no se pronuncian en el lapso legalmente establecido sobre las solicitudes de habilitaciones administrativas y concesiones (…), “dicho silencio se entenderá como una negativa respecto de la solicitud formulada”. 

En consecuencia, estos cierres arbitrarios al igual que las decisiones unilaterales de remoción de contenidos noticiosos o programas de opinión, muestran un patrón de censura que pretende silenciar la difusión de información de interés público.

De acuerdo con el estudio del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés), “los cierres de radioemisoras muchas veces coinciden con las protestas o la convulsión política, u ocurren cuando los medios han cubierto temas delicados o actividades opositoras”.

Pero la radio venezolana también ha sido censurada por actores ajenos al Estado y otros actores políticos. El 20 de abril de 2021, Elsa Siciliano y Manuel Isidro Molina, presidenta y director general, respectivamente, de la emisora Radio Rumbos 670 AM, suspendieron temporalmente, hasta horas de la tarde de ese mismo día, toda la programación debido a disputas internas entre sus accionistas.

Frecuencia de ataques

El vandalismo, la delincuencia organizada y las agresiones contra la infraestructura y los equipos de las estaciones de radio se mantuvieron durante los primeros 10 meses de 2021. En ese período fueron atacadas siete emisoras, entre las que se incluye la acometida contra la fachada de Selecta 102.7 FM en Machiques, estado Zulia, mencionado en la sección anterior de este balance.

La emisora Raudal Estéreo 92.9 FM, perteneciente al Vicariato Apostólico de Puerto Ayacucho, estado Amazonas, quedó fuera del aire la madrugada del 4 de septiembre debido al hurto del cable de alta tensión que surte energía eléctrica al transmisor de la estación y a la televisora regional Amavisión, medio que también se vio afectado tras este ataque.

Richard Ortega, director de Raudal Estéreo y representante del Departamento de Medios de Comunicación del Vicariato Apostólico de Puerto Ayacucho, informó que el hurto correspondió a aproximadamente 60 metros de cable de alta tensión que conectan la electricidad entre los transformadores y los transmisores de ambos medios, ubicados en Cerro Perico, al noroeste de Puerto Ayacucho.

Ortega relató a IPYS Venezuela que dos días después del robo, la tarde del 6 de septiembre, mientras intentaban recuperar la energía eléctrica, se percataron de que fue cortado el cable guía de aproximadamente 100 metros que va desde la caseta de transmisión hasta las antenas del cerro Perico. “Le sacaron parte de la goma que lo cubre y le hicieron cortes. Es un cable por donde viajan las ondas, lo utilizan tanto el transmisor de radio como el de televisión”, explicó el comunicador. Finalmente, tanto Raudal Estéreo como Amavisión volvieron al aire el 7 de septiembre.

Los directivos de ambos medios pusieron la denuncia del robo ante el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) de Puerto Ayacucho el 21 de septiembre. En esa oportunidad, el comisario Wilman Cedeño dijo a los representantes de los medios locales que informaría sobre la situación ante el consejo de seguridad del estado para encontrar una solución ante los ataques. Sin embargo, Ortega expresó que la situación de inseguridad se mantiene.

Los robos y daños también han sido reiterados hacia las estaciones del circuito Radio Fe y Alegría. Entre enero y octubre de 2021, IPYS Venezuela registró ocho casos en los que se vieron afectadas cinco emisoras de esta red en diferentes localidades del interior del país.

La estación 620 AM de Radio Fe y Alegría en Guasdualito, en el estado Apure, sufrió dos ataques en el período abordado por este balance. El más reciente ocurrió el 19 de agosto, cuando la delincuencia organizada robó la malla de la antena radial, lo cual dejó expuesto el transmisor a daños mayores, como una descarga eléctrica producto de las lluvias. Esto afectó directamente la transmisión en el Alto Apure, municipios de Barinas y localidades de Mérida y Táchira.

Previamente, el 29 de junio, un desconocido se hizo pasar por un trabajador de la emisora para engañar a ciudadanos de Guasdualito con el objetivo de obtener apoyo económico en nombre de los diales 620 AM y 101.1 FM de esta zona del estado Apure.

Las acciones de terceros también tuvieron impacto en Radio Fe y Alegría 103.1 FM, ubicada en Ciudad Guayana, en el estado Bolívar. El 15 de mayo, en horas de la madrugada, delincuentes incendiaron el aire acondicionado de la planta transmisora para robar sus piezas. Otros dos eventos se registraron en abril. Poco más de dos semanas antes, el 29 de abril, los antisociales se llevaron el cable de tierra que va desde el transmisor hasta la torre y cortaron otros cables de conexión. Igualmente, sustrajeron el aire acondicionado de la sala de transmisión y el cable de energía eléctrica.

Entre la noche del 23 y la madrugada del 24 de abril, un grupo de desconocidos ya había ingresado en el área donde están las antenas transmisoras de la estación, en el sector Cambalache, en Puerto Ordaz. En esta oportunidad, fueron hurtados los cables de electricidad del exterior de la caseta donde se ubica el transmisor de radio Pentagrama 107.3 FM, emisora con la que Fe y Alegría comparte el espacio.

En el Tigre, estado Anzoátegui, el dial 940 AM de Fe y Alegría sufrió tres hurtos de material estratégico entre marzo y mayo. La madrugada del 7 de mayo, la delincuencia robó los tensores que sostienen la torre de transmisión, lo cual la dejó doblada y en riesgo de caerse. Estas piezas habían sido repuestas luego de registrarse el primer robo, el 29 de abril. El 2 de marzo, vándalos se llevaron la caja de sonido de la antena principal.

También en el oriente del país, en Maturín, estado Monagas, antisociales entraron en la emisora 105.9 FM la noche del 7 de enero y robaron ocho computadoras y el cableado de la red wifi. Durante el hecho, el vigilante de la estación radiofónica fue amarrado, golpeado y encerrado en un baño.

La inacción de los cuerpos de seguridad del Estado, común en la mayoría de los casos, deja más vulnerables a las estaciones radiales ante la posibilidad de próximos ataques. Estos actos de grupos irregulares no solo representan pérdidas para las emisoras en el país, sino que afectan el flujo noticioso para quienes recurren a la radio como medio informativo.

Transmisión interrumpida

La radio en Venezuela también se ha visto a merced de fallas de infraestructura. Siete emisoras fueron afectadas por un hecho de causas naturales y 20, por deficiencias eléctricas en varias regiones del territorio nacional. Aunque dueños y directivos traten de superar estas limitaciones con plantas generadoras de corriente o aparatos para proteger los equipos indispensables para sus actividades ante subidas repentinas del voltaje, esto no garantiza que se pueda seguir con la transmisión de contenidos durante los cortes de energía.

Hacia la región llanera, la caída de un cable de 115 kilovoltios el domingo 17 de octubre originó un apagón de 28 horas en los municipios Pedraza y Antonio José de Sucre del estado Barinas que generó un vacío informativo en ambas jurisdicciones. Wolman Linares, corresponsal de IPYS Venezuela en la entidad, constató que durante el lapso sin electricidad ningún medio de comunicación pudo salir al aire y esto impidió que los ciudadanos obtuvieran contenido noticioso. 

El periodista Rodolfo Niño, director de Radio Premio 103.9 FM, destacó que en el municipio Antonio José de Sucre, de las once estaciones radiofónicas y un canal en el sistema de televisión por cable, son pocos los medios que cuentan con plantas eléctricas. Añadió que si bien hay algunas estaciones que cuentan con plantas de energía, desde hace más de seis meses no les despachan combustible. Esta situación también ocurrió en Pedraza, donde el locutor Aníbal Cuevas aseveró que ninguna de las seis emisoras tiene energía alterna para poder salir al aire y superar emergencias eléctricas.

En julio, cortes eléctricos mantuvieron desconectadas a varias emisoras en el estado Cojedes. La mayoría de las radios en la entidad tienen sus antenas en el Cerro La Gloria, en el municipio Tinaco, y cuando el sector sufre interrupciones del flujo de corriente, la mayoría de las emisoras queda desconectada. El 14 de julio Alexander Olvera, corresponsal de IPYS en la entidad, reportó que las emisoras Pastoreña 89.7 FM, Ritmo 96.9 FM, Conexión 101.3 FM, Moda 105.1 FM, Class 98.7 FM y Viva 93.3 FM llevaban 48 horas fuera del aire debido a las fallas de energía.

En el caso de Class 98.7 FM, el receptor de esta emisora ya se había visto afectado el 9 de enero tras sufrir una avería como consecuencia de los apagones que se registran en la entidad llanera.

Siete emisoras en el estado Monagas también interrumpieron su transmisión debido a un apagón eléctrico que afectó a la entidad el 20 de mayo. Las estaciones perjudicadas fueron Radio XL 106.7 FM, Radio Sol 89.1 FM, Azúkar 100.5 FM, Tu Preferida 104.5 FM, Dinamik 89.9 FM, La Romántica 97.1 FM y Fiesta 102.1 FM.

En Amazonas, Raudal Estéreo 92.9 FM y la televisora regional Amavisión canal 7 quedaron fuera del aire por más de 13 horas el 19 de mayo debido a la caída de un corta corriente de un poste que alimenta sus sedes. Aunque el accidente ocurrió a las 4:00 a.m., la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) no había atendido el incidente por falta de combustible, según informó la empresa estatal a Richar Ortega, director de la estación radiofónica.

En la isla de Margarita, en el estado Nueva Esparta, la radio también se ha visto limitada por restricciones eléctricas. De acuerdo con lo reportado por IPYS Venezuela en agosto de 2021, las emisoras en la región se han visto afectadas por un plan de racionamiento energético iniciado en 2020 y que desde junio de 2021 ha presentado interrupciones del servicio improvisadas y sin explicaciones por parte de las autoridades responsables. Estos cortes impiden informar o interactuar con el público.

Si bien las fallas de servicios e infraestructura influyen en el desempeño de las estaciones radiofónicas, los fenómenos naturales también pueden causar daños que generan pérdidas económicas para estos medios tradicionales. En Puerto La Cruz, estado Anzoátegui, el 8 de julio una ventisca derribó antenas repetidoras y dejó fuera del aire a las emisoras Bravíssima 93.1 FM, Power 93.5 FM, Radio X 90.5 FM, Hot 104.5 FM, Romance 106.7 FM, Metro 104.1 FM y Ritmo 98.3 FM.

Sin importar la causa de los daños, el impacto de las pérdidas materiales puede dejar a las emisoras fuera del aire por períodos prolongados e indefinidos. Tal es el caso de Radio Fe y Alegría San Fernando 103.7 FM en el estado Apure, que volvió a transmitir el 18 de octubre después de casi dos años cerrada debido a fallas en los equipos de transmisión ocurridas en noviembre de 2019.

IPYS Venezuela advierte sobre el profundo debilitamiento de los medios radiales en el país y ve con preocupación los ataques reiterados del Estado contra los espacios informativos disidentes, especialmente en localidades que son desiertos de noticias. Igualmente, esta organización exige a las autoridades garantizar el derecho de acceso a la información de interés público en forma completa y oportuna, que permita a la población ejercer la contraloría social y la toma de decisiones.

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